Puede parecer obvio, pero vale la pena recordarlo: además de brindar calidad y durabilidad a las piezas, el lavado también debe desinfectar de manera eficiente. En casa, la ropa puede verse limpia después de quitarse las máquinas, pero a menudo la acumulación de suciedad es invisible a simple vista.
Esta acumulación, es importante añadir, puede dar lugar a la aparición de ácaros y bacterias que incluso provocan alergias. ¡En las lavanderías profesionales, este riesgo está prácticamente eliminado! Como se limpian según las necesidades del tejido y con los métodos adecuados, las prendas reciben la higiene ideal para su composición.